junio 23, 2010

MIENTEME

Miénteme un poco, dime la verdad con un toque de mentira, porque hoy quiero escuchar una mentira y pensar que es verdad, solo arriésgate y miénteme, lléname de mentiras que sean verdad, de verdades que no tengan una razón más que no sea la de seguir mintiendo.

No sé en qué momento este amargo juego pasó a ser divertido, pero eso no importa ya, lo que importa es que me gusta, aunque aun no encuentre la diferencia si lo que me gusta es que me mientas o mentirte yo a ti. Lo que si se es que ni tú ni yo sabemos de la verdad, y mucho menos de la mentira, si no sabemos ni cuando mentimos y ni cuando decimos la verdad, no sabremos nunca cuando nuestros labios expresan sinceridad.

Y así lentamente nos alimentamos de mentiras que creíamos verdaderas y de verdades que pensamos eran mentiras, entre tus mentiras con sabor a verdad, mis verdades disfrazadas de mentiras, este juego parecía de nunca acabar, pero ahora más que divertido me resulta necesario, necesito de tus verdades tanto como tú necesitas de mis mentiras. Y es que lo que parecía ser un odio profundo entre ambos se convirtió en una necesidad mutua que no terminábamos de saciar, nunca tendría suficiente de ti ni tú de mi, pero aun así queríamos más, y eso nos mantenía vivos, el querer mas y mas el uno del otro, el hecho que no parecíamos cansarnos de este juego, es más cada día me resultaba más divertido decirte la verdad, pues entre tantas mentiras ya las empezabas a confundir. Y así continuamos obsesionados los dos en un mundo de verdadera mentira.

Incertidumbre

Y aquí me encuentro parada frente a un futuro incierto, dejando que mis propios prejuicios me alejen del resto. Parada sobres mis propias emociones y llenándome de vagas incertidumbres. Mi mente vuela a otro lugar, y mi cuerpo cae sin razón. Ya no sé que pensar, mil pensamientos llenan mi cabeza, y una abrumadora cantidad de preguntas vienen a mi, ¿Porque el temor al fracaso? A no ser lo que los demás esperan de mi, Mas que eso, el hecho de no ser lo que yo quiero para mi. El miedo a que la carga de mi propia vida sea mas grande que la de mis sueños. ¿Porque resulta tan fácil llenarse de miedos en lugar de ilusiones? ¿Porque siempre existen las dudas? ¿Porque pretendemos vivir de preguntas en lugar de buscar las respuestas? ¿Cual es la razón del porque? ¿Acaso es eso lo que nos motiva a buscar la lógica dentro de lo ilógico ? Creo que lo mejor es que nos dejemos de hacer preguntas a nosotros mismos y solo nos lancemos a buscar las respuestas, sin importar que tan lógicas sean, simplemente olvidarnos de esas preguntas que nos hacen perder el tiempo, que nos detienen de hacer lo que queremos y buscar las respuestas en nuestro interior.

junio 16, 2010

La fantasma


Terminemos el cuento...

De pronto, un espantoso ruido seco, como la sombra de un grito de luz nos dejó ciegos, conmovió la casa…

El frió se apodero de cada rincón de la casa, atravesaba las paredes llego hasta nuestras almas, fríamente recorrió cada parte de nuestro cuerpo, haciéndonos imaginar mil y un ideas de por que nos pasaba todo esto. El tiempo se detuvo lentamente mientras que la noche oscurecía todo nuestro alrededor. Incapaces de caminar, nuestras almas pesaban más que nuestros propios cuerpos; sentíamos una presencia algo lejana pero muy incisiva en nuestras vidas.

Cuando las manecillas del reloj marcaban las tres de un viernes por la tarde, mientras almorzábamos todo cambio repentinamente, una luz a través de la ventana; iluminó aquel cuadro viejo que pensábamos botar, ya que después de la mudanza no sabíamos donde colocarlo. Las puertas se cerraban, las luces brillaban sin estar prendidas y nosotros parecíamos como marionetas flotando en el aire, un aire denso y la vez tan cruel, de pronto por las escaleras apareció una bella dama vestida de blanco con un traje de novia, al compás de sus pasos una música empezó a sonar, nosotros mirábamos impactados pues no podíamos ni hablar aquella mujer algo nos tendría que contar.

Lentamente regresamos a las sillas cuando una tormenta empezó a estallar, y de las paredes letras empezaron a vibrar una frase escondida nosotros intentábamos descubrir pero dichas letras rápido desvanecían, no sabíamos por donde mirar por todos lados se les veía de repente al centro de la mesa una hoja apareció llena de dibujos de difícil descripción, la mujer a nuestro lado se sentó y las luces dejaron de brillar es ahí donde entendimos que aquel era su hogar.

Un libro muy viejo ella nos mostró con muchas fotos de un pasado que nunca olvido, lleno de tristes recuerdos ella lloro y es ahí donde la casa despertó. Las puertas ventanas y cortinas se abrieron otra vez los grifos no paraban de llover, todos llorando por ella, por aquella dama que nosotros no supimos comprender.

Una carta nos entregó con manchas de tristeza, es ahí donde el frío recorrió otra vez nuestras almas nos impidió caminar, las luces nos hacían sombra y nuestros cuerpos pesados no reaccionaban ante tales destellos. El reloj una vez mas detenido, la hora difícil de decir, era el limbo entre el día la noche. La sangre que corría por nuestras venas se tornaba helada pero el ambiente calentaba mucho mas, es cuando entonces decidimos leer la carta, aquel papel vetusto llevaba un olor inpregnante que se quedo pegado a nuestra piel letra a letra nos sorprendía el contenido de la carta, cada frase nos llenaba de miedo pero sabíamos lo que teníamos que hacer, aquella mujer solo quería ver la luz blanca.

Era ese cuadro lo que ella tanto deseaba que nosotros conservemos junto a aquellos viejos recuerdos que una noche septiembre nos mostró.

mayo 19, 2010

Lo que eres para mi


Eres odio y eres amor, eres locura y sensatez

Eres maldad y gratitud, eres leal y eres versátil

Eres mentiroso y veraz, eres misterioso y evidente

Eres mente y eres cuerpo, eres memoria y eres olvido

Eres voluble y decidido, eres soñador y realista

Eres virtud y cobardía, eres brisa y eres calma

Eres camino y eres obstáculo, eres confusión y claridad

Eres casualidad y eres certeza, eres castigo y perdón

Eres certeza y eres duda, eres silencio y eres inquietud

Eres pasajero y eres eterno, eres intenso y eres indiferente

Eres simple y complejo, eres severo y eres sensible

Eres irónico y eres franco,

Eso eres para mi, eres todo lo que yo no puedo ser,

eres mi complemento perfecto.


mayo 02, 2010

18 abriles olvidados


Y tras 18 calendarios muchas cosas han cambiado, los años pasan y las experiencias quedan, basta que sean únicas para que duren en el tiempo.

Ahora es cuando pienso que no quiero crecer, pero ya es hora de dejar otro abril bajo ese calendario olvidado, y aprender que ahora las decisiones son solo mías y que nadie mas las puede tomar por mi, y que las consecuencias de mis acciones rebotaran en mi misma y que a pesar que he caído muchas veces me quedan por lo menos un millón de caídas más.

Y han sido 18 años de alegrías incontables, de tristezas que fortalecen, de caídas que enseñan, de decepciones que me hicieron crecer, de amistades que no se olvidan, de amores fugaces, pero es hora de dejar todo eso atrás, porque despues de todo ya solo son hermosos recuerdos que guardo en el archivo de mi alma.

abril 12, 2010

Let your mind scape


Porque cuando escribo me escapo de la realidad para recorrer el camino de mis sueños, refugiarme en mis propios versos y perderme en mis palabras, mientras caigo lentamente en un abismo de emociones que parece no tener final pues no quiero regresar a mi desgastada realidad.

Me pierdo un momento mientras mi mente divaga en el mar de mis deseos para así naufragar en la isla de mis miedos.

Esos miedos que recuerdo con cierto recelo y que por un momento parecían haberse apoderado de mi razón y que ahora los guardo en el olvido como parte de una lección de vida.

marzo 31, 2010

Entre tu orgullo y mi deseo


Pretendes envolver tu amor como un regalo y entregarlo a cualquiera que pase por la autopista de tu soledad mientras que yo busco romper el hielo en esta ahogada conversación, solo quiero mirarme al espejo y dejar de ser el reflejo, ser alguien de verdad, mientras dejo que tu adrenalina llene mi cuerpo y complete ese vacio que me dejas por las noches, cuando por cada latido tuyo yo te entrego una sonrisa, cuando con cada respiro mi alma te llevas y con cada suspiro tu corazon me entregas. Pretendes llevarte mas de lo que te puedo dar, y es que no se que es lo quieres de mi, un dia quieres todo, otro día nada, acaso es tan difícil decidir? O es porque tu orgullo es mas fuerte que tu temor a perderme? Y tu inseguridad te lleva por un camino de comportamientos absurdos con tal de mantenerme siempre cerca tuyo? Un día me bajas la luna con tus besos, y al otro día tu indiferencia puede más mas que tu propia fuerza de voluntad. Solo te pido que me tomes en tus brazos y, me digas al oído que me quieres para ti, que no me soltarás jamás y que esto no es un adiós.

febrero 11, 2010

Cuando todo fluye con tanta naturalidad:


Y es que de una u otra forma es gratificante encontrar gente que comparte tu misma pasión, esa pasión que nos llena, el escribir.

Porque cuando se trata de escribir todo fluye con tanta naturalidad, es mi manera de expresar todo aquello que mis labios no pueden pronunciar.

Es mi manera de decir cuánto quiero vivir.

Es mi manera de liberar esa diversidad de sentimientos que me invaden día a día.

Como una amiga me dijo una vez es como abrir tu corazón y plasmar todo lo que hay en él con simples palabras.

Y es que no hay mucho que decir, cuando algo te apasiona de verdad lo demás sobra.

enero 29, 2010

Together


Te das cuenta que todo es real cuando sabes que tienes alguien que te ayudara a levantarte de cada caída, alguien que con su risa opaca tus lagrimas, que con sus abrazos calma tu inseguridad y que con sus palabras alivia tu tristeza. Alguien que te conoce más que a sí mismo y que está dispuesto a ofrecerte su apoyo incondicional en todo momento y lugar porque su recompensa es tu felicidad. Alguien que encuentra en ti su complemento perfecto. Ese alguien que acude a ti sin ser llamado. Con quien los malos momentos no existen, y las alegrías son simplemente incontables. Con quien los recuerdos son infinitos y las experiencias irremplazables. Con quien los secretos no tienen sentido, porque ya sabe lo que piensas sin que tu se lo digas. Con quien la distancia solo es una prueba y no una separación. Con quien te olvidas de los problemas y las preocupaciones, quien te saca una sonrisa todo el tiempo, con quien puedes pasar horas de horas sin aburrirte, al contrario cada minuto es más divertido que el anterior. Con quien todo es más fácil. Porque encontré a alguien que confirma TODO esto y más, muchos le dicen amiga para mÍ es más que eso, es mi HERMANA.

Para S.S.S.


Un pacto con el silencio.


Tenía que mantener mis sentimientos guardados, de eso se trataba este pacto, prometí que no sabrías más de mí y lo cumplí, hice un pacto con el silencio, debo admitir que al principio me costo, me debía prometer a mi misma callar absolutamente todo, no mencionarte jamás, a cambio el silencio me prometía el olvido, al principio lo dudé no quería olvidarte, porque sabía que no podría callar. No me gustaba que ese olvido por momentos tan deseado venga atado a con el hecho de sacarte definitivamente de mi vocabulario. La verdad pensé que las cosas serian más sencillas, que de esto se encargaría el olvido y que el silencio me ayudaría a callar, porque una vez me dijo cuanto más rápido aprendas a no mencionarlo más fácil será para que el olvido se lo lleve consigo.

Algunas reflexiones de mi propia vida II


He aprendido que con el tiempo y la distancia empiezas a apreciar cada minuto de la vida.

He aprendido que cada caída significa un nuevo comienzo.

Que a cada pelea significa una nueva oportunidad.

He aprendido que si le sonríes a la vida esta te sonreirá de vuelta.

He aprendido que los años pasan y pasan pero los amigos y la familia quedan.

He aprendido a vivir el momento.

No importan cuantas oportunidades te de la vida aprovéchalas como si fueran únicas.

Porque nunca dejas de aprender.

diciembre 27, 2009

La banca de los recuerdos III


Era una mañana gris y con un poco de lluvia, Alicia algo dormida todavía se levanta de la cama y se mira al espejo, la mala noche se hacía notar en sus ojeras. Hace más de una semana que no podía conciliar el sueño durante las noches y cuando lo lograba solo terminaba atormentándose más, con esos sueños tan vividos de los cuales le costaba despertar. No podía evitar huir de esa realidad, no tenía el valor y la firmeza para enfrentarla. Había sido la semana más lenta de su vida, los días parecían no terminar jamás, y los minutos solo le hacían recordar esos temores que por más que los evadía sabía que algún día pasarían.

El día trascurrió lentamente, llego la hora del almuerzo, Alicia no probó bocado alguno, solo se sentó a la mesa a esperar el ocaso, y con él su paseo de abril, eran casi las cinco cuando Alicia se paró de la mesa y subió a su habitación, tomo su vestido rojo y se lo puso como de costumbre, los nervios la invadieron como la primera vez, estaba algo confundida, tomo un cigarrillo y lo encendió mientras se acercaba a la ventana, no sabía de dónde venía toda esta confusión, mil y un preguntas vinieron a su mente, mientras trataba de respirar de un aire lleno de dudas, nunca le había pasado esto antes, era peor que la primera vez, un conjunto de emociones en un solo sentir, no lo podía si quiera definir, entre cuestionamientos de rutina, sensaciones de angustia, y una total incertidumbre, termino el cigarrillo y se dispuso a salir.

Todavía algo nerviosa, pero decida, sabía que algo no andaba bien, y tenía que saber que era, ya en la puerta de su casa miro la calle, que estaba mas vacía que de costumbre, cerró la puerta y se dispuso a caminar, sentía todas las miradas en ella, como si todos supieran lo que iba a pasar.

Intentando perderse en sus propios pensamientos siguió su camino de siempre, acelerando cada vez más el paso, llego a su banca de siempre, se sentó y a su lado había un sobre con su nombre, ella lo tomo en sus manos y subió la mirada, el ya no estaba mirándola desde la ventana, fue entonces cuando Alicia supo lo que estaba pasando, no estaba segura de que debía hacer, unas cuantas lagrimas se deslizaron por su cara al tiempo que se paraba y se dirigía a su casa, entro y subió de frente a su habitación, dejo la carta en su cama y se acerco a la ventana, no tenía el valor suficiente como para leerla en ese momento, aun no terminaba de asimilar lo ocurrido.

diciembre 23, 2009

Necesidad


Después de unas pastillas para dormir y unas cuantas tazas de café, mala combinación debo decir, mi corazón empieza a latir más fuerte, mi respiración se acelera, estoy al borde de la histeria, la desesperación se ha vuelto mi mejor aliada y la ansiedad mi compañera de todos los días, y es que es lo único que me queda ahora que no estás aquí, y es que esa soledad en la que me dejaste es lo único que me prueba a mi misma que existías y que no eras una simple creación de mi tonta imaginación. Por lo menos tenía la certeza que todos esos momentos que vivimos juntos fueron realidad, como dije fueron porque nunca volverán, ni mis deseos mas profundos son tan fuertes como para traerte de vuelta. Porque creo estar enloqueciendo, pero supongo que estará bien, además es la única forma en la que mi subconsciente no te pierde. Porque es mejor en mi locura tenerte que en mi mente perderte.

diciembre 13, 2009

Lagrimas


Y es que creo que en estos momentos podría llenar un océano con mis lagrimas, después de esto note que es imposible que estas se acaben, son una fuente interminable de emociones perdidas, de sentimientos encontrados, de discusiones infinitas, son todos esos malos recuerdos que se reflejan en mi mirar y caen con abrir y cerrar de ojos. Son mi lista interminable de deseos sin cumplir que caen lentamente en dirección al suelo, mientras yo bajo la mirada y los veo desaparecer ante mis ojos, cuando apenas unos minutos atrás esos deseos me pertenecían, eran tan míos y ahora los pierdo, entonces es como si nunca hubiesen sido míos, nunca fueron tuyos tampoco, entonces, ¿de qué viví todo este tiempo?, de deseos prestados, de pasiones ajenas, de anhelos perdidos? ¿Cómo saber que me pertenecían? ¿Cómo saber que eran míos? ¿Qué significaba tener mis propios deseos? ¿Cuáles eran mis verdaderos deseos? Y entonces solo me llene de dudas, de preguntas, de cuestionamientos estúpidos, un interrogatorio sin fin, donde mi mente pedía una respuesta y mi alma se negaba a responder. ¿Que debía hacer? No podía obligarme a responder algo de lo que ni yo misma estaba segura, porque respuesta no tenía. Todo se tornaba cada vez más confuso, una discusión interminable, y es que mi mente y mi corazón nunca buscan la misma razón, nunca van por el mismo camino, y por eso tomar una decisión es mi dilema sin solución.

diciembre 02, 2009

Algunas reflexiones de mi propia vida


Tengo tantas cosas que decir y tan poco tiempo, por eso siempre pensé que lo mejor seria retroceder el tiempo, cambiar algunos momentos y volver a ese futuro incierto que me espera tras las puerta de un mañana que parece ser mejor. Pero como dicen, todo tiempo pasado fue mejor no? Porque el futuro no puede ser mejor? porque no podemos dejar el pasado atrás, vivir el presente y no preocuparnos por el futuro, porque tenemos que vivir del pasado, de recuerdos de alcoba y estar tan pendientes del futuro que nos damos cuenta que el presente pasa y no lo sabemos aprovechar. Que nos hace incapaces de entender que el pasado es pasado y nada de eso cambiara?, y que solo podemos vivir el presente, porque ni siquiera sabemos como sera el futuro. Porque nos alimentamos de recuerdos? Aunque en el fondo nos lastimen nos rehusamos a sacarlos de nuestra mente, porque son lo único que nos queda de esas personas que en algún momento formaron parte de la historia de nuestras vidas. Personajes que no queríamos que salgan de la historia, pero por cosas del destino solo fueron temporales, pero nunca menos importantes que los que se quedaran para toda la vida. Creo que todo empieza porque tenemos miedo de que al dejar el pasado atras, perdamos parte de nuestras vidas, siendo como un rompecabezas que por cada hecho nuevo quitamos una pieza antigua y la reemplazamos. Porque mas daño nos hacemos viviendo de recuerdos, dependiendo de un pasado que no volverá.

noviembre 17, 2009

La banca de los recuerdos II


Un lunes por la tarde después del almuerzo Alicia subió a su habitación para ponerse ese vestido rojo que Daniel adoraba ver cada vez que ella paseaba por las calles, después de ponerse su perfume preferido y peinar esos rizos negros que dejaba caer por su espalda, se sentó en la cama. Algo angustiada se puso a pensar, ¿Cuánto tiempo más soportaría estar alejada de Daniel? ¿Por cuánto tiempo su amor tenía que estar separado por un par de paredes? Ya no veía la hora de escaparse con él, irse lejos donde nada sea un impedimento para ellos. Lo amaba, ella lo sabía muy bien. Aunque todos digan que eran muy jóvenes para saber lo que era realmente amor. Después de un momento se paro y decidió salir, pues se decía a si misma que era peor quedarse en casa y atormentarse.

Entonces salió, y caminado en dirección al sol termino su paseo en la banca de siempre, el, como todas las tardes la esperaba en su ventana, sus miradas se encontraron y ella le regalo una sonrisa al tiempo que él le guiñaba el ojo, después de un rato ella se paro, le sonrió por última vez aquel día y camino hacia su casa, pensando que ganas no le faltaban para salir corriendo en su encuentro.

Pasaban los días, y ese pensamiento de angustia se apoderaba más de ella, ya no soportaría un día más separada de Daniel, pero sabía que su padre haría todo por impedirlo. Después de todo lo único que mantenía sus sentidos despiertos era ese paseo a luz del ocaso cada tarde de abril, esperando llegar a esa banca para contemplarlo como la primera vez. Tenía que hallar la forma de estar con él, se necesitaban como los hombres necesitan el aire, no veía el día de estar entre sus brazos, y decirle al oído cuanto lo amaba.

noviembre 16, 2009

La banca de los recuerdos I


Alicia se encontraba sentada al pie de la ventana, mirando la lluvia caer, estaba tan fría que hasta la taza de café caliente que llevaba en las manos se enfrió. Sacó el último cigarrillo de la caja, lo prendió y lo consumió lentamente, sabía que no soportaría hasta mañana para comprar otra caja, se habían vuelto su escapatoria cuando aquellas tardes de abril se dedicaban a torturar su mente y llenarla de recuerdos baratos y momentos de ansiedad.

¿Qué podía hacer? Pensaba ella, mientras la lluvia se llevaba consigo cada uno de sus sueños, y su mirada no se alejaba de aquella banca que se veía desde la ventana de su habitación, mientras se le acaba el último cigarrillo del fin de semana y sus ojos pardos no dejaban de mirar la banca de los recuerdos, donde todo empezó aquella tarde de verano después de su paseo por el parque como lo hacia todos los días al entrar el ocaso, al finalizar su caminata se sentaba un rato en aquella banca, según decía ella solo se detenía un momento a pensar, mientras veía como los últimos rayos del sol de ocultaban tras el océano.

Pero en el fondo sabía que no era así, sentarse en esa banca solo era la excusa perfecta para ver el rostro de Daniel en la ventana al tiempo que sus miradas se cruzaban, era lo único que podía tener de él, una mirada tierna en una tarde de abril, porque sabía que ni su familia ni la de el aceptarían tal cosa decían que eran muy jóvenes aun y debían conocer más gente, pero Alicia sabía que era solo una vaga excusa que su padre solía utilizar, para mantenerla alejada de él, eran solo cuestiones económicas que Alicia conocía muy bien y que su padre no quería admitir.

Pero ninguna de esas excusas era impedimento pare Alicia saliera cada tarde y se sentase en aquella banca a contemplarlo lentamente.

Juguemos a ser amantes III

Pues debo admitir que me resultaba divertido, tentador, vernos a escondidas y dejar que nuestras pasiones se fusionen en una. Pero creo que eso es parte del pasado. Ahora tú y yo estamos comprometidos, ese tipo de juego ya no viene al caso.

El la miro y por un momento pensó, que pasaría y ese juego volviese a empezar, porque no podría negar que no había dejado de pensar en ella, no con la misma frecuencia que antes, pero igual la seguía necesitando. Entonces se miraron intensamente, la cogió de la cintura acercándola más a él, y así poder sentir su cuerpo junto al suyo, se besaron como nunca antes, un beso lleno de pasión, deseo y sobre todo después de tanto tiempo transcurrido. El encuentro se tornaba cada vez mas intimo, los dos lo sabían que era lo que habían estado esperando todo este tiempo, pero no se atrevían a admitirlo. Era ahí cuando esa botella de vino surgía efecto, el la tomó de los brazos y la llevo a su habitación, entonces descubrieron que el deseo de estar juntos a escondidas estaba más vivo que nunca y que después de aquella noche, el juego no terminaba, era solo un nuevo comienzo.

Juguemos a ser amantes II

Entonces decidida a resolverlo salió en su encuentro, no sabía que sentir pero estaba segura que no se iría de ahí sin una respuesta. Ya en la puerta de su departamento, envuelta en nervios tocó el timbre.

El abrió la puerta, sorprendido le dijo: ¡Claudia, vaya sorpresa!

Ella, lo miró y le dijo: Hola Matías - y algo dudosa preguntó - ¿Cómo has estado?

El guiado por la confusión le respondió: Bastante bien la verdad. ¿Qué te trae por acá? Ha pasado tanto tiempo.

Después de un momento de silencio le dijo: Solo quería devolverte tu chaqueta, pensé que la necesitarías.

El sorprendido le dijo: Vaya ya me había olvidado de ella. Pero porque no pasas conversamos un rato mientras abro una botella de vino. -Ella lo pensó, sabía que había dos posibilidades, que todo quede en una conversación de amigos o que resurja esa llama, y ese juego de amantes comience de nuevo pero si no entraba nunca lo sabría.- A lo que respondió: Esta bien, una botella de vino no me vendría nada mal.

Mientras él buscaba una botella de vino ella se sentó en el sofá, pensando como terminaría aquel juego que empezó poco más de un año atrás. Después de encontrar el indicado para la ocasión, el le ofreció una copa y se sentó a su lado, el tiempo empezó a transcurrir más lento de lo normal, sus miradas se cruzaban por momentos.

Luego de hablar de todo lo que había pasado en todo ese tiempo que no habían mantenido contacto ella se armó de valor y le preguntó: ¿Por qué Matías?

El algo nervioso respondió: No podíamos continuar así, escondiéndonos de todos, siendo solo amantes, no tenía futuro esa relación, además de servía que nos engañáramos así, si todo lo que pasamos no era amor era solo deseo y pasión.

A lo que ella le dijo: ¿Entonces este juego de amantes acabó?

El la miro por un buen rato y luego le dijo: ¿Nunca quisiste que acabe verdad?

Juguemos a ser amantes I


Hacía ya más de un año que no se veían, después de cuatro meses de verse a escondidas cada viernes por la noche en el pub de siempre, de pronto dejaron de verse, paso más de un año sin saber uno del otro, pero aun existía en ellos esa llama de pasión que encendieron la noche que se conocieron, no terminaron muy bien, ella no perdonó que él no la volviese a llamar y él creía que ya era hora de pisar la realidad. Pero una tarde buscando entre sus recuerdos encontró aquella chaqueta de cuero que el algún día le prestó y ella nunca devolvió, era la excusa precisa para volverlo a ver después de tanto tiempo, por excitante que sonara la idea los nervios recorrían todo su cuerpo, iba a volver a ver al hombre al que se entrego un viernes por la noche, aquel hombre que con un solo rose la hacía vibrar de pies a cabeza, y que con un solo beso la llevaba lejos, pero lo estaba dudando pues sabía que no lo buscaba para devolver aquella chaqueta, lo único que ella quería saber era si aun existía esa llama de pasión entre los dos, porque no podemos decir que es amor, era un juego de amantes al que ellos no podían resistirse. Después de un remolino de dudas ella se decidió a buscarlo por más miedo que tuviera sabia que la curiosidad por saber si aun pasaba algo era más fuerte que todo lo demás.